Esta semana la polémica en el fútbol la trajo la selección Sub-20. Los premios obtenidos por los jugadores tras el tercer lugar conseguido en Canadá no serían cancelados íntegramente. Ante tal panorama todo el medio futbolístico chileno reaccionó en contra de la medida. Muchos señalaron que la ANFP estaba haciendo un acto desproporcionado y que no era posible que se le quitaran los dineros a éstos jugadores si “justamente” se los habían ganado en la cancha. Hasta ese instante estoy de acuerdo, pero la historia seguía escribiéndose; y con la llegada de Arturo Vidal la situación cambio.Celia Punk llego a Pudahuel con aire desafiante. El volante del Bayer Leverkusen dijo que no se concentraría si no se les cancelaban los dineros del mundial a todos los jugadores de la citada selección menor. La incertidumbre se instaba en Juan Pinto Durán, y al parecer, no había mucho que decir sobre el particular. Pero bastó que Vidal encendiera la mecha con sus declaraciones y los dirigentes reaccionaron.
El director de la ANFP Sergio Zarzar acusó consumo de alcohol de tres seleccionados durante el Mundial de Canadá. "Hubo un grupo menor de jugadores que estaban a lo mejor muy contentos por la clasificación y no quisieron acostarse temprano y se tomaron algunas cervezas. No conozco mayormente lo que ocurrió, también se dice que habrían abierto un frigobar, lo que estaba prohibido", relató Zarzar, jefe de la delegación.
Y el huracán se desató. José Sulantay, Director Técnico del combinado Sub-20 dijo que esto “lo están usando en un pequeño complot para no pagar un dinero que se podrían haber ahorrado a lo mejor no llevando tanto directivo en los últimos dos partidos del Campeonato del Mundo".
El zaguero Cristián Suárez enfatizó que "Es una pena que estén diciendo eso, porque nosotros no hicimos nada. Quizás se tomó algo para celebrar el tercer lugar, pero no hasta al extremo de estar curados. Y nunca antes", explicó.
Y yo digo…a quién le creemos?. A los dirigentes, que en nuestro país jamás han tenido una fama loable como para ser santos de nuestra devoción; o a los jugadores, que menos santos son y no son ejemplos, precisamente, de virtud y profesionalismo en nuestro medio.

Pero también me asalta la siguiente duda. No será que todos tenemos un poco de culpa. A qué me refiero?
Recordemos como el medio chileno enloqueció cuando estos chicos pasaron a la segunda ronda del mundial, invictos y sin goles en contra. Qué ante ésta situación los medios, en vez de ayudar a concentrarse a los muchachos, se dedicaron a hacerle notas sobre sus familiares e historias de vida. En la tele apareció la abuelita de uno, el hermano de otro, el vecino de aquél y los padres de ese otro. Los contactos telefónicos a Canadá mientras los jugadores debían estar concentrados eran el pan de cada día. Matinales, programas de farándula, diarios y revistas se preocuparon de estos menesteres, mientras el grupo, a pesar de todo, seguía respondiendo en la cancha. No sería mucho digo yo?
En contra parte, los argentinos, posteriores campeones de la categoría, estaban concentrados y en ninguno de los programas de los canales argentinos se banalizaba de esa manera lo que ocurría en Canadá. Es cierto que después de ganar el partido definitorio hicieron escándalos más graves que los realizados por nuestros chicos; pero no es el justo derecho a celebrar que tiene unos muchachos que después…y sólo después, de lograr la meta se pusieron a celebrar.
En verdad, lo que sucede hoy, creo es fruto de un medio mediocre, de un periodismo de cuarta categoría y de un país tan poco fútbolizado que no es capaz de diferenciar el show de lo importante, que no es capaz de separar la farándula de la profesión. Somos, simplemente, una mala copia del “tropicalismo” (con el perdón que se merecen los hermanos caribeños) que nos acosa y nos define.
Si esto tan obvio que los periodistas están desesperados ahora que Bielsa ha restringido todo y ha puesto un poco de orden. Hoy ya no tienen comidillos que reportear y por fin hablan un poco más de fútbol que de cuestiones anexas. Comer, beber y vivir fútbol es la solución. No creerse futbolizados por el hecho de saber que éste deporte es el más popular del país. Seamos profesionales y no amateurs de la actividad. Por favor, esto, para el bien de nuestro “querido fútbol chileno”.
1 comentario:
El problema de base es que tenemos tanta falta de triunfos que nos apegamos a cualquier tontera y cualquiier triunfo barato para hacer noticia que crece como la espuma.
A horas delaprtido con Argentina, no estoy desesperado ni nada. Sólo celebraré si Chile clasifica al mundia, porque como dice mi viejo, ganme o pierda un equipo al otro día hay que salir igual a trabajar.
Alfonso.
Publicar un comentario