
Ya parece un chiste. Otra vez se paró. El metro colapsó…o lo hicieron colapsar?
La Línea 1, la 5, la 4…da lo mismo, siempre hay problemas. Que el sistema electrónico, qué problemas de coordinación, que el exceso de peso, etc. etc. hasta cuando digo yo? Qué se necesita para tener un servicio digno como el que existía hace un año atrás. El ministro Cortazar, el resto de las autoridades, los dirigentes del Metro y vaya a saber cuanto político más se pasan los días en fuegos cruzados, críticas y defensas al sistema; pero al fin y al cabo, las cosas, no mejoran del todo.
Es innegable que el Transantiago algo ha avanzado. Ya no se ven tantos atochamientos en las calles. Pero, será que las medidas han influido realmente o que la gente se cansó de protestar, reclamar o decir algo ante la inercia aguda de los encargados de la implementación del sistema. Será que la llegada de un clima mejor a repercutido en una mejor utilización de lo que existe.
Puede ser, tal vez, que los problemas económicos debido a la baja del dólar, que los problemas por el terremoto en el norte o los desaguisados provocados por la ola de femicidios haya desviado la atención de los problemas que conciernen al transporte público. En realidad no lo sé, pero la duda me asalta irremediablemente.
Si a todo lo anterior le agregamos que se viene una semana intensa para el gobierno por el mismo tema; la cosa parece cada vez más negra. René Cortázar, en sus pretensiones de conseguir que el Congreso dé su visto bueno a la partida de recursos por US$ 145 millones para el Transantiago de nuevo está en la palestra.
Al parecer, el pequeño oasis de tranquilidad en ésta materia se le acabo a la Concertación.
Al duro revés sufrido el jueves, cuando el gobierno no logro que la Cámara Alta aprobará los US$ 145 para el transporte público, se le suma el inminente acrecentamiento del pasaje del metro. Cortazar insiste en que este precio permanecerá intacto; pero quien nos asegura eso si las fallas y las promesas rotas han sido pan de cada día en los últimos meses.
Ojala todo lo que Cortazar y Bachelet han declarado se cumpla. Por el bien de todos y el mío propio lo espero. Por lo pronto, señores de Metro S. A., solucionen los problemas en sus líneas…por favor.
La Línea 1, la 5, la 4…da lo mismo, siempre hay problemas. Que el sistema electrónico, qué problemas de coordinación, que el exceso de peso, etc. etc. hasta cuando digo yo? Qué se necesita para tener un servicio digno como el que existía hace un año atrás. El ministro Cortazar, el resto de las autoridades, los dirigentes del Metro y vaya a saber cuanto político más se pasan los días en fuegos cruzados, críticas y defensas al sistema; pero al fin y al cabo, las cosas, no mejoran del todo.
Es innegable que el Transantiago algo ha avanzado. Ya no se ven tantos atochamientos en las calles. Pero, será que las medidas han influido realmente o que la gente se cansó de protestar, reclamar o decir algo ante la inercia aguda de los encargados de la implementación del sistema. Será que la llegada de un clima mejor a repercutido en una mejor utilización de lo que existe.
Puede ser, tal vez, que los problemas económicos debido a la baja del dólar, que los problemas por el terremoto en el norte o los desaguisados provocados por la ola de femicidios haya desviado la atención de los problemas que conciernen al transporte público. En realidad no lo sé, pero la duda me asalta irremediablemente.
Si a todo lo anterior le agregamos que se viene una semana intensa para el gobierno por el mismo tema; la cosa parece cada vez más negra. René Cortázar, en sus pretensiones de conseguir que el Congreso dé su visto bueno a la partida de recursos por US$ 145 millones para el Transantiago de nuevo está en la palestra.
Al parecer, el pequeño oasis de tranquilidad en ésta materia se le acabo a la Concertación.
Al duro revés sufrido el jueves, cuando el gobierno no logro que la Cámara Alta aprobará los US$ 145 para el transporte público, se le suma el inminente acrecentamiento del pasaje del metro. Cortazar insiste en que este precio permanecerá intacto; pero quien nos asegura eso si las fallas y las promesas rotas han sido pan de cada día en los últimos meses.
Ojala todo lo que Cortazar y Bachelet han declarado se cumpla. Por el bien de todos y el mío propio lo espero. Por lo pronto, señores de Metro S. A., solucionen los problemas en sus líneas…por favor.
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